2º encuentro transfronterizo Proyecto ECO

💥 Un verano para el bienestar emocional de los jóvenes del medio rural. Proyecto Europeo E+ «Desarrollo de estrategias transfronterizas favorecedoras del arraigo y bienestar integral de los jóvenes en territorios rurales con riesgo de despoblación y dispersión poblacional», financiado por el Instituto de la Juventud INJUVE. KA210-YOU-40D7FE6C – ECO

El pasado julio de 2025, el Valle de Aure (Altos Pirineos, Francia) acogió el segundo encuentro transfronterizo del proyecto Erasmus+ ECO, donde jóvenes participantes de ECO de la Comarca de Sobrarbe (Aragón) y del Departamento de Altos Pirineos (Francia) compartieron cinco días de aprendizaje, convivencia y compromiso con sus comunidades rurales.
Entre todas las experiencias vividas, destacó especialmente el trabajo sobre el bienestar emocional:

➡️ Espacios de reflexión sobre las emociones y su gestión
➡️ Dinámicas para fortalecer la empatía y las relaciones saludables
➡️ Talleres creativos que conectaron el bienestar personal con el colectivo

Este enfoque permitió a los y las jóvenes descubrir herramientas para afrontar desafíos vitales, reforzar la confianza en sí mismos y reconocer el valor de cuidar la dimensión emocional como parte esencial del desarrollo comunitario.

Además, se llevaron a cabo:

🌳 Acciones medioambientales como la limpieza de montaña y actividades de sensibilización
🫂 Encuentros con otros jóvenes implicados en proyectos europeos, asociaciones y actores socioeducativos y culturales.
👥 Encuentros con agricultores, asociaciones y agentes socioeducativos
🖼️ Actividades culturales, deportivas, intercambios interculturales sobre los dispositivos de compromiso y talleres de trabajo.

Este encuentro no solo evaluó los avances de ECO, sino que fortaleció la cooperación transfronteriza y puso en el centro a los jóvenes como protagonistas de la transformación de sus territorios.

💫 Con la vista puesta ahora en Bruselas, donde presentarán sus propuestas, seguimos avanzando hacia una Europa más justa, sostenible y emocionalmente saludable.

Porque el bienestar rural empieza escuchando a su juventud 🫵

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Publicación prensa (Francia). 2º encuentro transfronterizo Proyecto ECO

«Jóvenes exploran el bienestar en el medio rural en el marco del proyecto Erasmus+ ECO

Entre diagnóstico, acciones concretas e intercambios culturales, están redefiniendo el compromiso ciudadano. ¿Cómo piensan mejorar la vida cotidiana de los jóvenes rurales?
“Nos vimos por primera vez en abril, en España, y la segunda, esta semana, aquí en el valle de Aure. Después terminaremos en Bruselas para presentar nuestro proyecto, en particular a los cargos electos. Trata sobre el bienestar de los jóvenes en el medio rural. Trabajamos sobre el bienestar emocional, sobre lo que sentimos”, subraya Romane Pech, de 16 años, originaria de Lannemezan. Ella forma parte de los 28 jóvenes franco-españoles que trabajan en un proyecto de cooperación Erasmus+ ECO.
En efecto, junto a la Comarca del Sobrarbe y la asociación andaluza Urdimbre Social, el departamento de Altos Pirineos dirige este proyecto de cooperación Erasmus+ centrado en el bienestar de los jóvenes en el medio rural. En este marco, los jóvenes franceses y españoles pasan la semana del 21 al 25 de julio en el valle de Aure.
Los jóvenes aragoneses ya han puesto en marcha acciones intergeneracionales, y los jóvenes de Altos Pirineos han trabajado en la creación de un juego para niños de 6 a 10 años con el fin de sensibilizar a los más pequeños sobre la preservación del planeta. Durante este segundo encuentro, continuaron la implementación de algunas acciones a favor del bienestar “medioambiental” y del bienestar “cultural”, y reflexionaron también sobre el bienestar emocional, intelectual y social.

Compromiso juvenil

El programa de la semana estuvo bastante completo, con actividades de cohesión, actividades culturales y deportivas (visita al castillo de Tramezaïgues con el Pays d’Art et d’Histoire d’Aure-Louron, excursiones, descubrimiento del agropastoralismo, visita al centro de control del túnel, biatlón con la ODS, cantos y danzas tradicionales), actividades de conocimiento de recursos vinculados a su bienestar y a su compromiso (los Promeneurs du Net y los jóvenes bomberos voluntarios), así como talleres para crear una campaña sobre el bienestar emocional de los jóvenes.
Este miércoles 23 de julio fue un día especial. Los jóvenes del proyecto ECO se encontraron con los jóvenes de un proyecto de movilidad financiado en gran parte por la Oficina Franco-Alemana para la Juventud, que también pasan una semana en los Altos Pirineos. El proyecto, liderado por la MJC de Aureilhan en colaboración con la MJC de Vic-en-Bigorre, beneficia a 12 jóvenes de Altos Pirineos, 12 alemanes y 12 rumanos. En total, alrededor de sesenta jóvenes participaron en la operación Montaña limpia en la estación de Val Louron.

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Bienestar integral, arraigo y juventud rural | Proyecto ECO

El proyecto europeo E+ ECO, financiado por el INJUVE, avanza con paso firme hacia su objetivo: promover el arraigo y el bienestar integral de los y las jóvenes en territorios rurales con riesgo de despoblación.

¿Cómo lo hacemos? Apostando por un enfoque integral del bienestar, entendiendo que la calidad de vida en el medio rural no se construye desde un solo frente, sino trabajando en diferentes dominios que se conectan y refuerzan entre sí.

Durante el primer encuentro transfronterizo entre jóvenes de la Comarca de Sobrarbe (España) y del Departamento de Altos Pirineos (Francia), celebrado en Morillo de Tou (Huesca), trabajamos juntos:

| Bienestar Ocupacional. Participación juvenil, redes de colaboración, consejos de infancia y adolescencia… y acceso a opciones de ocio saludable.

| Bienestar Ambiental. Educación ambiental y conexión con el patrimonio natural como parte de nuestra identidad compartida entre ambos lados del Pirineo.

| Bienestar Cultural. Tradiciones, oralidad y juegos populares con la participación de personas adultas en un primer encuentro intergeneracional que dará paso a mucho más.

Los y las jóvenes co-construyeron su propio Plan de Acción para el bienestar, una herramienta para transformar sus ideas en propuestas concretas para sus comunidades.

Y como la cultura también se cocina… ¡en nuestro segundo encuentro nos adentramos en la tradición gastronómica del Pirineo aragonés! ¿El plato estrella? Las chiretas, un sabroso ejemplo de cocina de aprovechamiento y memoria colectiva. Aprendimos a prepararlas… ¡y a saborearlas!

ECO es comunidad, es identidad, es participación.
Es juventud construyendo futuro desde sus raíces.

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Contexto territorial compartido: Sobrarbe y Altos Pirineos ante el reto demográfico.

El proyecto ECO parte de una realidad territorial compleja y desafiante compartida por dos regiones de montaña: la Comarca de Sobrarbe, en Aragón (España), y el Departamento de Altos Pirineos, en la región de Occitania (Francia). Ambos territorios se enfrentan a un problema estructural que compromete seriamente su sostenibilidad demográfica y su capacidad para ofrecer a la juventud un futuro arraigado: la combinación de despoblación, dispersión geográfica, envejecimiento poblacional y falta de oportunidades. Sin embargo, ambos comparten también un valor incalculable: un fuerte capital natural, social y cultural, con un potencial aún no plenamente movilizado para garantizar el bienestar y la permanencia de las personas jóvenes en sus comunidades. 

En el caso de Sobrarbe, nos encontramos ante una de las comarcas con menor densidad de población de Aragón y de toda España, con apenas 3,5 habitantes por kilómetro cuadrado (Ayuda & Pinilla, 2009). Se trata de un territorio de alta montaña con 19 municipios y más de 150 núcleos de población, muchos de ellos con menos de 50 habitantes y algunos, incluso, completamente deshabitados (Moreno Palacín & Postigo, 2015). Este despoblamiento no es un fenómeno reciente: se remonta a finales del siglo XIX y se agudizó durante el siglo XX como resultado de la emigración hacia zonas industriales, el abandono de las formas de vida tradicionales, y la falta de inversiones estructurales que garantizaran un desarrollo económico equilibrado entre lo urbano y lo rural. 

A pesar de que en los últimos años se han producido tímidos procesos de reocupación de algunos núcleos, alentados por proyectos de turismo rural, retorno de población joven o iniciativas de recuperación del patrimonio, el saldo migratorio sigue siendo negativo y la pirámide demográfica está claramente envejecida. Las dificultades para acceder a servicios básicos como transporte público, atención sanitaria especializada o conectividad digital de calidad limitan de forma significativa las oportunidades de desarrollo personal y profesional de la población joven. En muchos núcleos del Sobrarbe apenas residen entre 3 y 5 jóvenes de entre 14 y 18 años, lo que contribuye al aislamiento social y a una débil estructuración de referentes comunitarios juveniles. 

En paralelo, el Departamento de Altos Pirineos presenta un panorama demográfico algo más equilibrado a nivel departamental, pero no exento de riesgos. Si bien su población total ha crecido levemente en los últimos años (+0,2 %), este aumento se debe fundamentalmente al saldo migratorio positivo y no a la natalidad (Insee, 2023). De hecho, el saldo vegetativo sigue siendo negativo, y la edad media de la población ha superado ya los 45 años, una cifra que refleja un acusado envejecimiento demográfico. En las zonas rurales del departamento, que representan una parte sustancial del territorio, la situación es más alarmante: se estima que solo un 10 % de la población menor de 18 años reside en estas áreas, en las que el éxodo juvenil hacia centros universitarios o polos económicos del sur francés es la norma. Esta dinámica ha provocado un notable déficit de población activa (20-45 años) y un aumento relativo de personas mayores, especialmente en comunas de montaña. 

Tanto en Sobrarbe como en Altos Pirineos, el paisaje compartido es el de una juventud que, en su mayoría, abandona los territorios para continuar sus estudios o acceder a empleo cualificado, lo que genera un vacío generacional difícil de compensar. No obstante, una parte de esta juventud mantiene vínculos activos con sus pueblos de

origen, regresando los fines de semana o en periodos estivales para participar en la vida comunitaria, colaborar en negocios familiares o disfrutar de entornos naturales que valoran profundamente. Esta tensión entre el deseo de permanencia y la necesidad de migrar es un eje clave del trabajo del proyecto ECO. 

Además de los desafíos demográficos, la dispersión geográfica supone una barrera concreta para el acceso a servicios públicos, formación específica y actividades culturales. La movilidad entre núcleos es limitada, lo que reduce el contacto entre jóvenes de diferentes municipios y restringe las posibilidades de organización colectiva, participación y ocio compartido. En ambos territorios, el asociacionismo juvenil es débil y los Consejos de Infancia y Juventud tienen escasa implantación o participación efectiva. Esta situación agrava la sensación de desconexión y de escasa influencia de la juventud en las decisiones que afectan a su territorio. 

A pesar de este diagnóstico, los dos territorios ofrecen también un marco de oportunidades para el arraigo juvenil, especialmente si se crean las condiciones adecuadas para que los jóvenes puedan desarrollar proyectos de vida viables, creativos y conectados con su entorno. Ambos territorios poseen un rico patrimonio natural y cultural, con una fuerte identidad local que puede actuar como elemento dinamizador del sentido de pertenencia y de la implicación comunitaria. El paisaje, la tradición oral, la gastronomía, los saberes locales o las experiencias de cooperación entre generaciones constituyen recursos esenciales para repensar el desarrollo rural desde una lógica de sostenibilidad y bienestar integral.

Jóvenes, bienestar y arraigo en territorios rurales en riesgo de despoblación

El medio rural europeo se enfrenta desde hace décadas a un fenómeno persistente de despoblación, agravado por el envejecimiento de la población, la concentración de servicios en áreas urbanas y la marcha constante de personas jóvenes en busca de oportunidades educativas, laborales o culturales. En este contexto, el proyecto ECO nace con una vocación clara: contribuir al arraigo y al bienestar integral de la juventud rural, especialmente en territorios con grandes dificultades estructurales como la Comarca de Sobrarbe (Aragón, España) y el Departamento de Altos Pirineos (Occitania, Francia). 

Ambos territorios comparten una baja densidad de población, una gran dispersión geográfica y una limitada oferta de servicios públicos y recursos específicos para jóvenes. Sin embargo, también son espacios con un fuerte valor patrimonial, una gran riqueza natural y cultural, y una creciente voluntad por parte de los propios jóvenes de encontrar vías para «quedarse» o «volver» a sus pueblos. 

Desde ECO entendemos que el arraigo no es solo una cuestión de lugar, sino de sentido: se arraiga quien encuentra en su territorio las condiciones y oportunidades para construir un proyecto de vida digno, participativo y conectado con su comunidad. Por eso hablamos de un enfoque integral del bienestar, que no se limita a lo económico o lo asistencial, sino que abarca dimensiones emocionales, sociales, culturales, ambientales y ocupacionales. 

Este informe de investigación inicial tiene como objetivo ofrecer una mirada actualizada y contextualizada sobre la realidad de la juventud rural en los territorios implicados. A partir de un análisis conjunto de datos demográficos, acceso a servicios, oportunidades educativas y culturales, espacios de participación, y voces recogidas a través de trabajo de campo, se busca comprender los factores que favorecen o dificultan el arraigo juvenil, y proporcionar una base sólida para diseñar acciones transformadoras en el marco del proyecto. 

Porque si queremos que haya futuro en el medio rural, tenemos que escuchar, comprender y acompañar a quienes deben habitarlo en ese futuro: las y los jóvenes.